sábado, 18 de enero de 2014

COSAS DE FELIPE ZAPICO ALONSO




Cosas
Felipe Zapico
Zoográfico, 2013.
60 pp
9 euros.

Para cualquier escritor es un atrevimiento ofrecer a los lectores lo primero que escribió, por eso debemos agradecer este acto de generosidad a Felipe Zapico que, sólo tras una previa selección y sin corrección alguna, nos trae este Cosas, poemario que ya destaca por su exterior a modo de libreta de apuntes escolares. La propia biografía que aparece en el libro ya nos advierte de que el poemario fue escrito en 1981. Así que a la hora de leerlo no podemos ponerlo cronológicamente a continuación de Balances parciales (2013), El ladrón de peras (2013) y Fotomatón (2013). Es, así, su antecedente más lejano pero en el que ya se aprecian algunos de los temas que posteriormente desarrollará en sus libros. Una cosa que sí destacó su autor en las presentaciones es que no habla de amor. Sin embargo el amor y la pérdida son temas recurrentes en Balances parciales y en El ladrón de peras.

Situados así para entender qué vamos a encontrar, lo primero que observamos es una distribución de los poemas en cuatro partes.

La primera es la que contiene más crítica. Refleja más la rebeldía de la edad. Probablemente contiene algunos de los disparadores que, posteriormente, desarrollaría tanto en sus poemarios como  en las canciones de su grupo musical, Deicidas.

Para muestra encontramos el siguiente fragmento (p.13):

“La bala de plata
no es menos mortífera
la píldora dorada
no es menos amarga
y la verdad escondida
no es menos mentira
tabús y mentiras no son ofrecidas (…)”

Sorprende que a principios de los años 80 el autor ya viera lo que nos venía encima con la burbuja inmobiliaria, y lo dice en su Cosa primera (p.9):

“Y llegaron ellos
los invasores,
construyendo en prados
grandes bloques.
Nos dejaron a todos
los sinsabores.
No podemos huir,
ya nos invaden
por aquí,
por allí,
los constructores”

La segunda parte del poemario es igualmente crítica pero añade un par de elementos: la burla (p.29):

“(…)rimbombantes sobrenombres con el alias al lado
esqueléticos cadáveres cada uno por su lado
letras caídas de libros aquí quiere ir hilvanando
fanfarrias y chirimoyas este cuenta se ha acabado (…)”

Y los juegos de palabras creando cacofonías (p.30):

“Fea fe veo en tu faz
Fécula fecal fardan las fauces
Farfanes  faquines fantasean en el fango (…)”

La tercera parte es variada. Contiene críticas al turismo que durante años ha sustentado la economía española (p.34):

“(…) Las playas de Málaga
se nutren de gabachos (…)
Se llevarán unos kilos de sol y agua verde (…)”

También a los intelectuales (p.37) por sus “siempre discusiones más que bizantinas” cuya única intención es llenar “esa hora de la tarde en que las fiestas/ y certámenes aún no han comenzado”

La parte final es, quizá, la más personal, incluso la más intimista (p.47):

“Raíles helados
frío matinal
sol esperanzador (…)

Y también se repite en su último poema (p.52):

“Sol
carretera comarcal
tractores anticuados
coches veloces en busca del mar (…)”

Cosas es una forma de descubrir el principio del autor y una buena manera de situar la poesía a pie de calle.


No hay comentarios:

Publicar un comentario